Las Higueritas, El Abaucan, Watungasta… son algunos de los destinos que los guias tienen preparado. Páramos que solo se puede acceder caminando. Maravillas ocultas que merecen ser conocidas. Restos indígenas, cascadas perdidas, ríos subterraneos…. hay que vivir la experiencia.
La Verdad, quiero comunicarles a todos los paseanderos de Tinogasta, que lleven unas hojitas de afeitar bien filosas, para descarnarse bien los huevos, ya que el paisaje recontradeplorable es la Verga inmunda mas grande que un ser humano pudiera imaginar.